jueves, 8 de julio de 2010

Columna para Orale!!! jaja

Da-dos al aire.
por Daniela Sandoval Espinosa


Truco publicitario o mera coincidencia?


¡Yo soy tu amigo fiel! Quiero pensar que ustedes lectores (al igual que yo) al escuchar esta frase, tienen en mente la película Toy Story en cualquiera de sus versiones, y es que en realidad este largometraje ha causado gran impacto en varias generaciones, incluso me atrevería a decir que no hay persona que no la haya visto por lo menos una vez en su vida.
Pero se preguntarán ¿por qué tardó once largos años en aparecer la tercera parte de esta saga? Pues bien, he indagado sobre las distintas versiones que han circulado, sobre todo en las redes sociales, de este cuestionamiento que no sólo yo me formulo.
La primera de estas versiones es la teoría de la edad de Andy (el dueño de los juguetes) pues cuando salió la primer película en 1995 éste tendría 8 años; para la segunda parte en 1999 alcanzaría los 12 años de edad. Toy Story 3 fue lanzada en 2010 por lo que si le sumamos los 11 años que tardó la película en salir, Andy tendría 23 años. Supuestamente los creadores decidieron esperar los años en tiempo real para que este famoso personaje creciera junto con sus espectadores.
Otra supuesta razón que quizá sea la más factible, es de los problemas que tuvieron los creadores de dicha película: Disney y Pixar.
Cuando se hicieron los dos primeros filmes, estas compañías productoras se juntaron para su realización. Al terminar Toy Story 2 prometieron que habría una tercera película, pero esa promesa no sería nada más que palabras.
Disney y Pixar tuvieron altercados, la razón nadie la sabe pero si es un hecho que dejaron de fabricar cintas extraordinarias. Hasta que en el 2006 Disney compró Pixar por 7.400 millones de dólares[1]. Y con esto se incrementó el número de películas 3D de Disney. Pero con tantos proyectos en mente, suspendieron la tercera y última parte de esa saga.

Mientras son peras o son manzanas, los productores se están metiendo a los bolsillos miles y miles de dólares pues durante su estreno la película ha recaudado 188 millones 242 mil 31 pesos tan sólo en México, según reportes de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (Canacine).
Este organismo reporta que el filme captó, en su versión de 35 mm, 99 millones 877 mil pesos durante su estreno este fin de semana; la versión 3D captó 86 millones 500 mil pesos, mientras que en las salas IMAX alcanzó un millón 863 mil pesos.
Pero bueno también está el merchandising (actividades que estimulan la compra en el punto de venta) y cuando hablamos de películas para niños, hay material para lanzar inagotables líneas de juguetes con todos los personajes. Hasta los extras tienen su muñeco de acción y son la compra favorita en la navidad respectiva. La película Cars, por ejemplo, facturó USD 5.000 millones en merchandising: playeras, juguetes, música, loncheras y peluches[2]. Esto no es un ingreso directo para las productoras pero le llega su tajada por los derechos de autor.
En lo personal me gustaron mucho las dos primeras partes, no sé si sea por el hecho de que era pequeña o tal vez por lo bien realizadas que estaban las animaciones; no he tenido la oportunidad de ver esta última película pero he recibido excelentes comentarios sobre ella por parte de mis colegas.
Espero no llevarme una grandísima decepción el próximo miércoles de 2x1 que la vaya a ver.

[1] http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_4645000/4645462.stm
[2] http://www.fayerwayer.com/2010/06/toy-story-3-cosas-de-pixar-que-vale-la-pena-saber/

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